Skip to main content

Search

Search

Lactancia materna: La guía que necesitas

Para muchas madres dar el pecho a su bebé es una de las experiencias más asombrosas de la maternidad: por primera vez, son ellas las que alimentan a su pequeño. Dicho esto, es importante ser completamente sinceros sobre la lactancia materna: aunque es un acto natural, no siempre se consigue dar bien el pecho de forma totalmente espontánea.

Hoy en día, muchas madres primerizas reciben un curso intensivo en el hospital, inmediatamente después del nacimiento del bebé, sobre la lactancia materna. Por desgracia, estas indicaciones pueden no ser suficientes. Dar el pecho requiere paciencia y práctica. Siempre puedes buscar ayuda de otras madres, preguntar a tu enfermera o a tu matrona o hacer un curso en el hospital o en otro centro asistencial.

La lactancia materna es buena tanto para ti como para tu bebé, pero debe ser algo placentero, no motivo de preocupación ni lágrimas.

La leche materna es el primer alimento natural que los bebés van a probar. Esta leche materna contiene toda la energía y nutrientes necesarios durante los primeros meses de vida, además tiene ventajas tanto para el bebé como para la madre y sobre el vínculo que se genera entre ellos. Conoce todo lo que debes saber de la lactancia materna con Johnson’s®.

Beneficios de la lactancia materna

Conocer los beneficios de la lactancia materna seguro que servirá para afrontar mejor esta etapa. Y no es solo que genera un mejor vínculo entre madre e hijo, sino que tiene otros muchos beneficios como:

  • La lactancia materna protege a los niños contra las enfermedades: la leche materna tiene anticuerpos necesarios para proteger a los niños frente a las enfermedades frecuentes como la diarrea.
  • La lactancia es beneficiosa para las madres: la lactancia ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades como el cáncer de mama o la depresión postparto.
  • Beneficios sobre niños y adultos: la lactancia materna no solo tiene beneficios a corto plazo, si no que los niños y adultos que fueron amamantados tienen menos probabilidades de sufrir sobrepeso u obesidad.
  • Mejora el vínculo entre la madre y el bebé.

Cómo dar la lactancia materna correctamente

Empieza cuanto antes la lactancia materna

El momento ideal para iniciar la lactancia es, siempre que sea posible, justo después del parto, cuando el bebé está despierto y su instinto de succión es fuerte. Aunque aún no producirás leche, en ese momento tus pechos tendrán calostro, un líquido que contiene anticuerpos.

Es importante repasar la técnica de lactancia materna para detectar corregir errores. Debes escoger la que te resulte más cómoda y notes que el bebé esté más a gusto.

Lactancia materna a demanda

Los recién nacidos necesitan dar el pecho a menudo, cada dos horas más o menos, y no siguiendo un horario estricto. Darle el pecho a demanda estimulará la producción de leche. Más adelante, tu bebé seguirá una rutina más previsible, pero como la leche materna se digiere mucho mejor que las leches de fórmula, las tomas de los bebés alimentados con leche materna suelen ser más frecuentes que las de los bebés alimentados con biberón.

Hinchazón de pechos

Como madre primeriza, es normal que produzcas mucha leche, por lo que puedes notar tus pechos doloridos durante unos días. Para aliviar esta hinchazón habla con tu médico, enfermera o matrona; te dirán si puedes tomar analgésicos, aplicarte compresas templadas en los pechos durante unos minutos antes de dar el pecho para estimular el flujo de leche o aplicarte hielo en los pechos durante 10 minutos antes o después para aliviar aún más el dolor.

Nada de suplementos

No des a tu bebé agua con azúcar ni otros suplementos si tienes la impresión de que no estás produciendo leche suficiente. Esto podría quitar a tu bebé las ganas de mamar y, en consecuencia, iría disminuyendo la producción de leche en tus pechos. Cuanto más des el pecho a tu bebé, más leche producirás. Si te preocupa que tu bebé pueda no estar bien alimentado, habla con tu médico.

Retrasa el uso de pezoneras, tetinas y chupetes

Retrasa el uso de pezoneras, tetinas y chupetes: Lo mejor es esperar una semana o dos antes de darle un chupete para que no se sienta confundido. En cuanto a las pezoneras, tu bebé tendrá que succionar de forma distinta a como lo hace si no te las pones. Succionar de una tetina también puede confundir a tu bebé, haciendo que le resulte más difícil.

Usa discos de lactancia

Para eliminar esas incómodas pérdidas de leche entre tomas, utiliza discos de lactancia, como los superabsorbentes y almohadillados Discos de Lactancia Johnson’s® baby.

Regurgitación

Es normal que los bebés regurgiten durante las tomas o después de ellas. La mayoría de los bebés habrá dejado de hacerlo cuando cumplan su primer año de vida. Aunque la regurgitación es algo habitual, consulta a tu médico si tu bebé no gana peso, vomita de forma constante (en lugar de simplemente regurgitar), no quiere comer o ves otros signos que indiquen un problema.

La lactancia materna te produce grietas

Es posible que al principio del periodo posparto se te agrieten los pezones. Tu médico, enfermera, matrona o especialista en lactancia te aconsejarán qué debes hacer. Si se te agrietan los pezones, acláralos con agua corriente después de dar el pecho a tu bebé y límpialos suavemente todos los días. También puede venirte bien aplicarte una crema o una pomada inocua específica para los pechos. Si no se te curan las grietas o si hacen que dar el pecho te resulte molesto, no dudes en consultar a tu médico, enfermera o matrona.

Vigila la aparición de infecciones

Los síntomas de una infección en las mamas incluyen fiebre, bultos dolorosos y enrojecimiento de los pechos. Ve al médico inmediatamente si tienes estos síntomas.

Come bien y descansa: el éxito de la lactancia materna

Las madres que dan el pecho a sus pequeños deben seguir una dieta equilibrada y nutritiva que, por lo general, debe contener 500 calorías extra al día. No tomes bebidas que contengan cafeína y evita el alcohol. Además, asegúrate de tomar mucho líquido (entre 6 y 8 vasos) todos los días. El descanso y la calidad del sueño también son esenciales para que mantengas un buen estado de salud.

Volver Arriba