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El sello TRIPLE BABY
PROTECTION

A lo largo de este recorrido, podrás conseguir los sellos de la Seguridad, la Suavidad y la Eficacia. Estos tres sellos te permitirán conseguir el sello TRIPLE BABY PROTECTION™ y compartirlo con tus amigos.

Seguridad

Nuestros productos solo contienen ingredientes que han superado rigurosos controles de seguridad.

Suavidad

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Eficacia

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Tu bebé de 6 a 9 meses

Información sobre el bebé de 6 a 9 meses

Entre los 6 y los 9 meses, tu bebé experimentará muchos cambios. Seguramente le saldrán sus primeros dientes y puede que el dolor le cause de nuevo problemas para dormir. Su alimentación incorporará nuevos sabores. Es posible que empiece a gatear y podrá participar en más juegos. Te damos todos los consejos que necesitas para cuidar a tu bebé en la etapa de 6 a 9 meses.

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Los primeros dientes de tu bebé

Los primeros dientes de tu bebé le saldrán de 6 a 9 meses

¿Te han salido las muelas del juicio o has tenido alguna vez un dolor de muelas agudo? Si es así, no te costará entender que tu bebé se queje mientras le estén saliendo sus primeros dientes. Es un proceso molesto y a veces más lento de lo que nos gustaría, pero también es una parte imprescindible del desarrollo. Te damos toda la información y los consejos que necesitas para que los dos lo llevéis lo mejor posible.

¿A qué edad le saldrán los primeros dientes a tu bebé?

Los dientes de leche de tu bebé empiezan a desarrollarse durante el embarazo, aunque lo que tarden en salir de las encías depende de cada pequeño. La mayoría empieza a echar los primeros dientes entre los 4 y los 7 meses. Hay denticiones más precoces, que comienzan a salir hacia los 3 meses, y también hay denticiones tardías, que no aparecen hasta pasado el año.

Los dientes que suelen salir primero son los dos de delante en la mandíbula inferior. Luego, lo habitual es que salgan las paletas y, a continuación, los de los lados y la parte de atrás.

Hacia los 2 años aparecen los segundos molares, tanto arriba como abajo, de modo que para cuando tu pequeño cumpla 3 años, debería tener el juego completo de 20 dientes de leche. Hacia los 6 años, los dientes de leche empiezan a caerse para dejar paso a los dientes permanentes.

¿Qué síntomas están relacionados con la aparición de los primeros dientes?

Cuando empiecen a salirle los primeros dientes a tu bebé, lo más probable es que notes un mayor babeo. En algunos casos, el exceso de saliva puede producir irritación facial. También es común que a los pequeños les duelan las encías y se les inflamen durante este proceso.

Esto puede hacer que tu bebé se muestre más irritable e incómodo que de costumbre y probablemente tendrá ganas de morder todo tipo de cosas. En ocasiones, puede que tenga problemas para dormir o para comer, por culpa del dolor que siente en la boca.

Muchas mamás aseguran que la aparición de los primeros dientes causa a sus bebés diarrea o caquitas líquidas, así como fiebre y goteo nasal. Sin embargo, la mayoría de expertos no cree que esos síntomas estén relacionados con la dentición, ya que son problemas muy comunes entre los bebés y podrían aparecer a la vez que salen los primeros dientes por coincidencia, sin relación de causa-efecto.

¿Qué puedes hacer para aliviar el dolor de los primeros dientes?

La aparición de los primeros dientes es dolorosa, así que es normal que tu bebé se queje. Por desgracia, no podemos hacer nada para evitar estas molestias, aunque sí hay algunos trucos que pueden aliviarlas un poco. Por ejemplo, puedes darle a tu pequeño un masajito en las encías o algo para masticar.

Elige objetos que no sean agresivos para sus encías, como un mordedor especial para la dentición, un paño húmedo y fresco (mételo un rato en la nevera) o algún alimento sólido, siempre con cuidado ante el riesgo de asfixia. También pueden aliviarle un poco los alimentos fríos, como papilla de fruta o yogur.

Si nada te funciona y tu bebé se queja mucho, acude a tu pediatra. Podría recetarle paracetamol infantil para aliviar el dolor y la inflamación, o bien analgésicos tópicos, en forma de gel o crema. Recuerda que antes de usar cualquier medicamento debes consultar a un médico, ya que los efectos secundarios pueden llegar a ser muy peligrosos.

El exceso de saliva que produce la aparición de los primeros dientes también puede hacer que a tu bebé le salga un sarpullido en la carita. En ese caso, limpia su piel con suavidad, sin frotar. Puedes ponerle un poquito de vaselina en la barbilla antes de dormir, para evitar que la irritación vaya a más.

¿Cuándo debes empezar a lavarle los dientes a tu bebé?

Los dentistas recomiendan que el cuidado dental empiece lo antes posible, incluso antes de que asome el primer diente. Puedes limpiar las encías de tu bebé a diario con una gasa o toallita suave mojada. Esta práctica ayuda a combatir las bacterias, pero sobre todo acostumbra a los pequeños a la rutina de la higiene bucal, que tendrán que desarrollar a medida que crezcan.

Cuando le salgan los primeros dientes, empieza a cepillárselos con un cepillo dental especial para bebés con una cabeza pequeña (piensa en el tamaño de su boca) y un mango grande, que te permita manejarlo con cierta facilidad. No hace falta usar dentífrico. Es suficiente con dar una pasada por sus dientes y su lengua dos veces al día.

Alimentación de tu bebé de 6 a 9 meses

Durante su tercer trimestre de vida (6-9 meses), tu bebé irá incorporando nuevos alimentos a su dieta. La alimentación del bebé con 9 meses suele estar compuesta por:

  • Leche materna o leche de fórmula enriquecida con hierro.
  • Cereales enriquecidos con hierro.
  • Verduras de color amarillo, anaranjado y verde.
  • Frutas.
  • Pequeñas cantidades de proteínas (carne de ave, queso fresco o requesón, queso de soja y carne roja).

Cómo alimentar a tu bebé de 6 a 9 mesesTu bebé, hacia los 9 meses, podrá alimentarse casi de todo, pero hay ciertos alimentos que todavía no deberías darle, como la miel (puede producir botulismo en los bebés menores de un año) o leche que no sea especial para bebés (la leche normal tiene proteínas que él no puede digerir).

Entre los 6 y los 8 meses, tu bebé seguirá tomando papillas de cereales con su leche habitual. Comerá entre 3 y 9 cucharadas de cereal al día. Otros alimentos que puedes empezar a darle a partir de los 6 meses son papillas de frutas (plátano, pera, melocotón o manzana) y purés de verdura bien cocida (zanahoria, judías verdes, calabaza o calabacín). Es importante que en esta etapa le ofrezcas alimentos salados y dulces, para que no desarrolle una preferencia por lo dulce. Al introducir cualquier alimento nuevo, empieza con cantidades pequeñas (por ejemplo, una cucharadita) y auméntalas poco a poco hasta darle entre 1/4 y 1/2 taza de fruta y de verdura cada día, repartidas en dos o tres comidas.

Recuerda que al incorporar un alimento nuevo a la dieta del bebé, debes esperar al menos tres días antes de introducir otro. Esta precaución sirve para identificar una posible reacción adversa en tu bebé, como una alergia o una intolerancia que le cause diarrea, vómitos, gases o distensión.

A partir de los 8 meses, puedes incorporar a la alimentación de tu bebé pasta cocida de diferentes formas, pan (con cuidado para que no se atragante), yema de huevo duro aplastada, purés con carne roja y de ave, trocitos de queso suave pasteurizado y yogur. También puedes empezar a darle purés de legumbres que tengan la piel fina, como lentejas y alubias, bien pasadas por el pasapurés para quitarles las pieles. Las pieles de las legumbres tienen mucha celulosa y pueden provocarle a tu bebé gases o molestias. Siempre que tomen alimentos ricos en celulosa, asegúrate de que bebe bastante agua, para facilitar el tránsito de la fibra por su intestino.

Tu bebé empieza a comer con las manos

Cuando se acerque a los 9 meses, es probable que tu bebé comience a pinzar objetos, es decir, a cogerlos con el pulgar y el índice. Para ayudarle, puedes darle alimentos que se puedan coger bien con los dedos, como trocitos de zanahoria bien cocida, pedacitos de plátano maduro o un poco de pan. Es un gran momento: ¡por primera vez, tu bebé está comiendo solo! Pero no dejes de vigilarlo para que no se atragante.

Seguro que tu bebé no pierde ocasión de practicar esta habilidad nueva, sea apropiado o no, así que no te extrañe si intenta coger comida de los platos de los demás. En realidad, está imitando tu manera de comer, por lo que también es probable que intente coger tus cubiertos y te haga un poco más difícil el momento de la comida. Intenta darle una cuchara para que la sostenga mientras le das de comer con otra.

Aunque todavía no tenga los dientes suficientes para masticar bien la comida, empezará a imitar cómo masticas, moviendo la mandíbula de un lado a otro. En la alimentación de los bebés de alrededor de 9 meses es importante que se acostumbre a tragar alimentos con más textura. Por eso, puedes ir dándole comidas bien aplastadas o chafadas con el tenedor y alimentos blandos que pueda coger con los dedos, además de los purés y las papillas.

Juegos para bebés de 6 a 9 meses

Hay muchos juegos excelentes para bebes de 6 a 9 mesesLos juegos para tu bebé de 9 meses ya tienen poco que ver con los primeros juegos con tu recién nacido. Ahora puede que necesites trucos para que preste atención a la cuchara al darle de comer. También aprenderá a dar palmadas y se lo pasará en grande con eso, hasta que poco a poco descubra que puede hacer ruido con muchos otros objetos, aparte de sus manos. Y por supuesto, será capaz de coger cosas y no soltarlas. ¿Cómo puedes aprovechar todos estos cambios y habilidades en vuestros juegos? Te lo contamos en estas propuestas de juegos para bebés de 6 a 9 meses.

El aterrizaje de la cuchara

Mientras tu bebé aprende a comer solo, es posible que uno de tus grandes retos sea conseguir que abra la boca y se trague la comida. Este juego con la cuchara te puede ayudar.

¿Qué habilidades desarrolla tu bebé?

Ser alimentado con cuchara.

¿Qué necesitas para jugar?

Una cuchara para bebé.

Hacia los 6 meses, tu bebé ya comerá alimentos sólidos en puré o papilla. Pero tal vez tengas dificultades al principio para que abra la boca el tiempo suficiente para que le des cada cucharada. Ya conoces el viejo truco del avioncito, para evitar que se canse de él puedes probar otras alternativas. Otros juegos con la comida para bebés entre 6 y 9 meses son, por ejemplo: “¡Un cohete va a aterrizar en la luna!”. Sostén la cuchara debajo de la mesa o de su trona, súbela rápidamente, pero con cuidado (tan vertical como puedas sin que se caiga la comida) y métela suavemente en su boca justo cuando digas “luna”. También puedes hacer un movimiento horizontal para llevar la cuchara al campo de visión de tu bebé mientras dices: “¡Aquí viene la lancha rápida!” O puedes mover la cuchara hacia arriba y hacia abajo para anunciar una “ballena nadando en el mar”. Si tu bebé prefiere los trenes, puedes hacer sonidos de tren (“chucu-chucu-chucu-chucu ¡chu-chu!”) y si le gustan los delfines, puedes hacer un movimiento exagerado en forma de arco con la cuchara, como si fuera un delfín saltando fuera del agua, y métela a la boca de tu bebé… ¡a ver si logras no salpicar!

¡Bravo!

Hacia los 6 meses, tu bebé descubrirá que si junta las manos, puede hacer un sonido. Este pequeño hallazgo le producirá un gran placer, ¿a quién no le gusta dar palmadas? Pero, incluso antes de que domine esta destreza, los juegos de aplaudir y dar palmas divertirán muchísimo a bebés entre 6 y 9 meses. No sólo por el sonido y el movimiento, sino también porque le permiten interactuar contigo cara a cara y tratar de imitar tus acciones.

¿Qué habilidades desarrolla tu bebé?

La coordinación de las dos manos.

¿Qué necesitas para jugar?

Nada especial.

La canción de “Palmas, palmitas” les encanta a los bebés, pero también puedes introducir algunos cambios para que tu bebé mejore su coordinación. Siéntalo en el suelo y ponte tú frente a él, con las piernas cruzadas. Si aún no puede sentarse sin apoyo, coloca una almohada detrás de él para sostenerlo y cántale, con cualquier música que te guste, una canción con la letra “vamos a aplaudir”. Mientras cantas, ve dando palmadas. Después puedes cambiar el “vamos a aplaudir” por “vamos a dar patadas”, “vamos a tocarnos la cabeza”, “vamos a frotarnos la barriga” o cualquier otra frase, siempre haciendo lo mismo que cantas.

Ayuda a tu bebé a que haga los movimientos, aunque tengas que cogerle los tobillos para que dé patadas. Si le divierte el juego, puedes inventarte muchas más estrofas (levanta las cejas, saca la lengua, etc.).

Maracas caseras

Hacia los 8 meses, probablemente tu bebé esté entusiasmado con todo tipo de música y ruidos, sobre todo si los puede hacer él mismo. Te explicamos cómo hacer tus propias maracas para crear un juego de sonidos nuevos y diferentes que encantará a tu bebé de 9 meses.

¿Qué habilidades desarrolla tu bebé?

Habilidades motoras finas y sentido del ritmo.

¿Qué necesitas para jugar?

Envases de plástico pequeños con tapas herméticas o botellas de plástico de medio litro; cereal de desayuno seco, arroz, macarrones o alubias secas; cinta adhesiva resistente, ya sea de tela o para envolver paquetes.

Un envase de plástico con tapa o una botella de agua vacía pueden convertirse en unas maracas perfectas para las manos pequeñas de tu bebé. Sólo tienes que rellenarlas con piezas pequeñas que hagan ruido (legumbres secas, arroz, pasta corta…), dárselas a tu bebé y poner música alegre. ¿Qué tal lleva el ritmo tu pequeño?

Para evitar que con este juego tu bebé pueda tragarse alguna de las piezas interiores de la maraca, cierra bien las tapas de los recipientes con cinta adhesiva resistente y vigílalo mientras toca. Y si tu bebé es de los que abren cualquier cosa, usa objetos más grandes para meter en los recipientes, como pelotas de ping-pong.

El juego de la cuerda

Tal vez notes, hacia los 8 meses, que tu bebé se aferra con fuerza a cualquier cosa que trates de quitarle. Puede entenderse como una forma instintiva de proteger su territorio, pero también es cierto que coger objetos es una habilidad nueva, y como todo lo que aprende, quiere practicarlo. Así que aprovecha y enséñale el juego de la cuerda, perfecto para bebés entre 8 y 9 meses.

¿Qué habilidades desarrolla tu bebé?

Habilidades motoras gruesas.

¿Qué necesitas para jugar?

Un trapo de cocina u otro objeto suave y fuerte.

Deja cerca de tu bebé un trapo o cualquier otro objeto suave y fuerte. Cuando lo coja, toma tú el otro extremo y tira suavemente de él, probando su resistencia. Verás lo bien que se lo pasa tu bebé, pero además, fortalecerá la parte superior del cuerpo. ¡Son sus primeros ejercicios de levantamiento de pesas!

Cómo dormir a tu bebé de 6 a 9 meses

Cómo dormir a tu bebé de 6 a 9 meses¿Sigues teniendo dificultades para dormir a tu bebé de 9 meses? Recuerda que es importante establecer hábitos de sueño saludables. Entre los 6 y los 9 meses, los bebés necesitan dormir aproximadamente 14-15 horas por día y suelen ser capaces de dormir de un tirón durante largos periodos.

Si tu bebé duerme durante toda la noche, es una buena señal. Esto no quiere decir que no se despierte brevemente por la noche, pero lo importante es que sabe cómo volver a dormirse solo otra vez, y por eso no llora ni te despierta. Probablemente ya no duerma más que un par de siestas al día, una por la mañana y otra por la tarde, de entre 90 minutos y 2 horas cada una.

Tampoco te preocupes si tu bebé duerme tres siestas por día, lo importante es que tenga horarios regulares para irse a la cama y para echarse las siestas, para ayudar a tu bebé a regular sus patrones de sueño.

¿Cómo puedes establecer hábitos de sueño saludables?

Entre los 6 y los 9 meses puedes seguir enseñando buenos hábitos de sueño, con algunos de estos trucos:

  1. Establece una rutina para dormir y cúmplela. Aunque probablemente ya hayas establecido algún tipo de rutina para dormir, a partir de los 6 meses es cuando tu hijo empezará realmente a participar en ella. Tu rutina puede incluir un baño, un juego tranquilo, un cuento, una canción o cualquier otra cosa que lo prepare para ir a la cama. Es importante hacerlo en el mismo orden y a la misma hora todas las noches. A tu bebé le gustará la estabilidad de la repetición, porque de este modo entiende que es la hora de irse a la cama, de relajarse y prepararse para dormir.
  2. Mantén la regularidad en el horario diario de tu bebé. Establece una hora fija para las comidas, las siestas y el momento de irse a la cama por la noche, os vendrá bien a los dos. Eso no significa que tu bebé deba hacer todo exactamente a la misma hora, pero sí que intentes cumplir un programa predecible. Si tu bebé duerme la siesta, come, juega y se prepara para irse a la cama aproximadamente a la misma hora todos los días, tendrá más facilidad para conciliar el sueño por la noche.
  3. Asegúrate de que tu bebé aprenda a quedarse dormido por sí solo. Si tu bebé ya tiene cerca de 9 meses, debe depender progresivamente menos de ti a la hora de dormir y tú puedes ayudarle a conseguirlo. Acuéstalo cuando tenga sueño, pero antes de que se quede dormido. Acunarlo o darle el pecho para que se duerma no es buena idea, si se despierta por la noche querrá que hagas lo mismo y llorará. La mayoría de los expertos aconsejan esperar por lo menos algunos minutos para ver si está realmente molesto.

Posibles dificultades

A lo mejor tu bebé nunca ha tenido problemas para dormir, pero hacia los 6-9 meses, empieza a despertarse de pronto por la noche o tiene dificultades para quedarse dormido. ¿Qué le pasa? Las alteraciones del sueño pueden estar relacionadas con la ansiedad por la separación típica de esta etapa y con los logros en su desarrollo motriz y cognitivo. Ahora que tu bebé está aprendiendo a sentarse, darse la vuelta, gatear o incluso a incorporarse, le cuesta más aceptar que es el momento de dormir, porque quiere seguir practicando sus habilidades. La emoción por estos logros también puede provocar que se despierte más.

Pero si se excita o se mueve demasiado, no podrá volver a dormirse después y llorará para pedir tu ayuda. Si está en posición vertical, necesitarás enseñarle cómo volver a acostarse. Dedica una o dos semanas a ayudarlo a practicar cómo acostarse, ya sea en la cuna o en otro sitio. Hazlo como un juego: siéntalo y luego acuéstalo, o si se pone de pie, ayúdalo a sentarse y luego anímalo a que lo haga solo. Otra opción es adelantar media hora el momento de irse a dormir.

En nuestra sección de la Hora de dormir encontrarás una “guía para dormir para bebés entre 6 y 12 meses” que te puede ser de utilidad.

Aquí tienes un video con siete consejos para enseñar a tu bebé a dormir bien.

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